Es preferible entregar los resultados del examen de audición del recién nacido antes de que el bebé deje el hospital tras el parto.
Examen de audición en recién nacidos
En 1993, el Programa de Desarrollo de Consenso de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) recomendó que todos los recién nacidos se sometieran a una prueba universal de detección de pérdida auditiva, idealmente antes del alta hospitalaria. Aproximadamente 1 de cada 1.000 niños nace con sordera. Estas cifras no incluyen a bebés que desarrollan problemas auditivos más tarde en la infancia o con hipoacusia leve.
Una pérdida auditiva tiene un impacto profundo en el niño, especialmente si ocurre en los primeros tres años de vida, período crítico para el desarrollo del habla y el lenguaje. Puede afectar el desarrollo social, emocional y los logros académicos. Entregar los resultados tempranamente permite intervenciones que marcan la diferencia en el desarrollo cognitivo, emocional y social del bebé.
Tipos de pruebas
Con la emoción del nacimiento, los padres suelen desconocer las pruebas rutinarias. Aunque más hospitales las implementan, confirme si su bebé fue evaluado antes del alta. Existen dos pruebas comunes:
Emisiones otoacústicas (OAE)
La prueba de emisiones otoacústicas (OAE) es la inicial. Un auricular y micrófono diminutos emiten sonidos y miden ecos del oído interno. Un eco presente indica audición normal; su ausencia sugiere posible pérdida auditiva.
Respuesta auditiva del tronco encefálico (ABR)
La respuesta auditiva del tronco encefálico (ABR) usa electrodos en la cabeza del bebé para registrar respuestas del nervio auditivo a sonidos. Se realiza tras la OAE si es necesario.
Interpretación de los resultados
Los profesionales deben explicar claramente los resultados. Hasta el 10% de los bebés no pasa la primera prueba por falsos positivos (movimientos o líquido en el oído medio), no por pérdida auditiva real. Un seguimiento confirma el estado.
Diagnóstico de pérdida auditiva
Si falla la prueba inicial y el seguimiento, se indica diagnóstico, usualmente ABR bajo sedación o sueño natural. Con diagnóstico confirmado, se involucran especialistas:
- Especialistas en intervención temprana: Diseñan planes personalizados para el desarrollo del bebé.
- Audiólogo: Evalúa opciones como audífonos.
- Pediatra: Coordina el equipo de atención.
- Otorrinolaringólogo: Especialista en oídos, nariz y garganta.
Aunque pase la prueba inicial, si nota problemas auditivos, consulte al pediatra. Algunas pérdidas no se detectan al nacer o surgen después por infecciones. ¡Confíe en su instinto!
Para más información, visite el Centro Nacional para la Evaluación y el Manejo de la Audición.