Los filtros FAP (Filtro Activo de Partículas) son sistemas anticontaminación esenciales en vehículos diésel que retienen partículas de hollín y contaminantes sólidos del escape, reduciendo las emisiones nocivas al medio ambiente. Aunque se regeneran automáticamente, requieren cuidados específicos para prevenir obstrucciones y averías caras. Si dudas si tu coche lo incorpora, consulta el manual. En esta guía experta, te detallamos cómo cuidar un coche con FAP de forma efectiva.
Pasos a seguir:
1. Si usas el coche principalmente en ciudad, sal una vez por semana a carretera abierta y circula a más de 50 km/h durante 30 minutos. Esto permite la regeneración automática del filtro FAP, evitando visitas costosas al taller.
2. Si el filtro está muy saturado, la regeneración natural no bastará. Acude a un taller especializado en regeneración de FAP con equipo profesional y técnicos cualificados. Evita mecánicos genéricos para garantizar un mantenimiento óptimo.
3. Los problemas surgen en trayectos cortos, ya que el motor no alcanza la temperatura ideal para quemar las partículas retenidas. Asegúrate de circular al menos 30 minutos seguidos, incluso en ciudad, para activar el proceso.
4. Con recorridos siempre breves, el sistema inicia regeneraciones fallidas al apagar el motor, lo que puede activar testigos de avería. Realiza trayectos largos semanalmente para prevenirlo.
5. Los aditivos para FAP facilitan la quema de partículas, pero solo como complemento. Son ineficaces sin trayectos prolongados de más de 30 minutos con regularidad.
6. Para cuidar un coche con FAP, usa el aceite recomendado por el fabricante, con bajo contenido en cenizas (low SAPS). Respeta siempre las especificaciones del manual para preservar el sistema.
7. Algunos optan por eliminar el FAP, pero considera sus beneficios ambientales y las posibles sanciones legales. Prioriza el mantenimiento responsable.