Incluso los jardineros con pulgar verde pueden ver morir sus plantas por exceso de cuidado. El riego excesivo, la luz solar directa o los traslados constantes son tan perjudiciales como el descuido. Algunas plantas de interior, como el higo fiddle leaf, prosperan con riego semanal y luz moderada, mientras que el helecho de Boston necesita humedad constante y sombra. Conocer las necesidades específicas de tus plantas te ayudará a evitar estos 4 errores comunes.
1. Riego excesivo
Regar demasiado en invierno, cuando las plantas entran en reposo, es un fallo frecuente. Reduce el riego a una vez cada dos semanas para evitar la pudrición de raíces. Otros síntomas incluyen hojas amarillas, marchitas o marrones.
2. Exposición excesiva al sol
Las hojas quemadas con bordes crujientes indican exceso de sol directo. Aleja la planta de la luz intensa. La falta de sol también frena el crecimiento o la floración, así que busca un lugar equilibrado.

(Crédito de la foto: Getty Images)
3. Plagas
El sustrato demasiado húmedo atrae mosquitos del hongo o moscas sciáridas, cuyas larvas son inofensivas pero molestas. Deja secar el sustrato entre riegos o trasplanta. Elimina hojas muertas para prevenir cochinillas y ácaros.
4. No trasplantar
Si no ves crecimiento, revisa el riego estacional o trasplanta. Las raíces enredadas por falta de trasplante frenan el desarrollo. Hazlo según crezca la planta.

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Qué hacer si tu planta pierde hojas
La caída de hojas puede deberse a cambios de temperatura o riego inadecuado. Es un proceso natural de propagación, pero si persiste, mueve la planta a un sitio más estable.
Este es un extracto editado de El pequeño libro de plantas de interior y otras plantas de Emma Sibley, publicado por Quadrille (PVP $12.99), disponible en librerías.
Artículo escrito por Emma Sibley. Más información en nuestro sitio hermano, Hogares para amar.