¿Quieres impresionar en Halloween con golosinas que brillan en la oscuridad? El secreto está en el agua tónica, la bebida burbujeante usada en cócteles. Contiene quinina, un compuesto que hace que tus creaciones sean fluorescentes bajo luz ultravioleta (luz negra).
La quinina, extraída de la corteza de cinchona y usada históricamente contra la malaria, da el sabor amargo característico. Bajo luz UV, produce un brillo azul espectral, ideal para postres terroríficos.
Prueba este método sencillo en cupcakes: 1. Mezcla 1/4 taza de agua tónica en tu glaseado de buttercream favorito. 2. Enfría los cupcakes en el congelador. 3. Prepara gelatina (cualquier sabor) sustituyendo el agua por tónica; no la dejes cuajar. 4. Sumerge o cepilla los cupcakes fríos con gelatina líquida. Repite varias veces para un efecto intenso bajo luz negra.
Tus invitados quedarán boquiabiertos. Nota: la quinina añade amargor, el congelado reseca la textura y la gelatina crea una capa dura. Solución: úsalos como decoración o omite la tónica en el glaseado para minimizar sabores indeseados y aprovechar solo la gelatina sobrante.