Diseñar el interior de tu hogar puede parecer abrumador ante tantas opciones disponibles. Sin embargo, siguiendo consejos expertos, lograrás espacios equilibrados, funcionales e impactantes. La diseñadora de interiores Shannon Vos comparte sus cinco elementos clave para crear habitaciones cohesivas y elevadas.
1. Espacio
El factor más crucial al diseñar una habitación es cómo fluye el espacio. Debe satisfacer las necesidades de sus usuarios sin sentirse abarrotado. Considera el espacio negativo: el área no utilizada. En techos altos, aprovecha con lámparas colgantes grandes, ventiladores oversized o revestimientos visuales para evitar que parezca un espacio vacío.
Deja suficiente distancia entre muebles para un movimiento cómodo —generalmente 1,2 metros (4 pies) entre zonas clave, o 1,5 metros (5 pies) si es posible—. Aleja los muebles ligeramente de las paredes para prevenir daños y crear ilusión de amplitud, incluso en espacios pequeños.
El equilibrio entre espacio negativo y utilizable hará que tu habitación se sienta armónica y resuelta.
2. Luz
Un plan de iluminación bien pensado es esencial y puede definir un espacio. Prioriza la luz natural, que varía: fresca por la mañana (este) y cálida por la tarde (oeste), afectando la percepción del color.
Combina iluminación ambiental, de acento y de tarea para añadir profundidad y ambiente. Evita exceso de luces empotradas; opta por lámparas de pie, mesa, pared o techo. Usa siempre luz cálida y resalta características como suelos de madera, techos abovedados o arte para generar interés.
3. Color
Los colores transforman espacios y emociones, pero ¿cómo crear una paleta duradera que armonice con la luz natural? Prueba muestras en tu espacio, ya que la luz solar amplifica tonos claros.
Aplica la regla 60/30/10: 60% color principal (fondo), 30% secundario (armonioso pero distintivo) y 10% acento (impactante). Incluye pisos, arte, textiles o muebles. Explora esquemas monocromáticos, complementarios, triádicos o análogos. Elige un base primero y personaliza según tu estilo.
4. Textura
La textura aporta profundidad y evita monotonía. Equilibra superficies brillantes con mates: mantas mullidas con piedra, cojines lujosos con madera veteada, borlas suaves con latón pulido. La diversidad crea calidez sin sobrecargar.
5. Forma y Patrón
El equilibrio en formas une elementos: evita alfombras redondas bajo mesas rectangulares. Mezcla redondas, cuadradas y triangulares para interés, o agrupa similares para cohesión. Lo mismo con patrones en textiles o alfombras.
Prueba combinaciones físicamente o en moodboards. ¡La práctica perfecciona!
Artículo original de Shannon Vos. Visita nuestro sitio hermano, Hogares para amar.
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