Aunque los árboles artificiales de alta calidad imitan perfectamente a los naturales, nada captura el espíritu navideño como el aroma auténtico de un pino fresco. Tras desechar el papel de regalo, guardar decoraciones y luces, deshacerte de tu árbol real puede ser complicado. En lugar de tirarlo a la basura o dejarlo marchitarse, prueba estas 7 ideas prácticas y ecológicas para reciclarlo de forma responsable.
Crea un proyecto de bricolaje
Si disfrutas del bricolaje, retira las ramas y corta el tronco en posavasos. Lija las superficies, tiñe y sella con barniz para un acabado profesional y duradero.
Haz composta
Las ramas finas de pino son ideales como base para una pila de compost, ya que permiten el flujo de aire. Corta las ramas del árbol y apílalas en una capa de unos 15 cm de alto para iniciar tu compost.
Conviértelo en leña
Si tienes chimenea o fogata, corta el árbol para usarlo como leña en invierno. Las agujas se secan rápido, pero espera meses para el tronco y ramas gruesas. Siempre verifica prohibiciones de incendios locales antes de quemar.
Conviértelo en mantillo
Con una astilladora, transforma el árbol en mantillo perfecto. Si no tienes, corta las ramas delgadas en trozos de unos 4 cm. Úsalos para cubrir jardines o crear caminos mulching.
Crea un refugio para pájaros
Coloca el árbol en tu patio para ofrecer refugio y alimento a aves y vida silvestre. Cuelga comederos o golosinas. Tras descomponerse, córtalo para compost o contenedor de residuos verdes.
Seca las ramas para decorar
Recoge ramas de distintas longitudes antes de reciclar. Secas, forman un 'árbol' en jarrón para la próxima Navidad. Añade luces o adornos como centro de mesa festivo.
Saborea su aroma en popurrí
Si adoras el olor navideño, recolecta agujas para popurrí casero. Llénalo en bolsitas o tazones para perfumar el baño o casa. Poténcialo con canela, cáscara de naranja y clavos.
Este artículo se publicó originalmente en nuestro sitio hermano, Homes to Love.