Existen numerosas cualidades de carácter que los padres deben inculcar en sus hijos, y la bondad es una de las más esenciales. Sin embargo, enseñar conceptos abstractos como la empatía y la amabilidad puede resultar desafiante. A continuación, te ofrecemos una guía clara para empezar.
Qué pueden hacer los padres
El proyecto Making Caring Common de Harvard, dedicado a combatir el acoso escolar y a proporcionar recursos para padres y educadores, realizó una encuesta nacional con más de 10.000 estudiantes en Estados Unidos. Los resultados revelaron que el 80% de los jóvenes priorizan el "logro y la felicidad" sobre el cuidado hacia los demás.
Curiosamente, el 96% de los padres afirman que su prioridad es que sus hijos sean amables y tengan buen carácter, pero el 81% de los niños perciben que sus padres valoran más la felicidad y el éxito personal.
Fomentar la bondad
Richard Weissbourd, psicólogo de Harvard, comparte sugerencias prácticas en un artículo de Psychology Today para cultivar la bondad en los niños.
- Insiste en que tus hijos traten con amabilidad y respeto a todas las personas, desde la niñera hasta el cajero del supermercado.
- Antes de que abandonen una actividad, discute el impacto en los demás. Por ejemplo, si dejan el equipo de baloncesto, ¿hay suficientes jugadores para continuar? Hay momentos en que deben cumplir sus compromisos, aunque ya no lo disfruten.
- Anima a tu hijo a ayudar en casa sin esperar recompensa, o a los vecinos con tareas como quitar la nieve, fomentando el servicio desinteresado.
Predicar con el ejemplo
Los niños aprenden imitando a su entorno. La experta en desarrollo infantil Stacey York recomienda que te pillen en actos de bondad, como ofrecer un paseo al vecino mayor.
Como padres, sois la influencia principal. Reflexiona sobre estas preguntas:
- ¿Cómo reacciono ante la grosería? ¿Con amabilidad o retaliando?
- ¿Ayudo a otros al ver una necesidad?
- ¿Hago voluntariado? ¿Cómo involucrar a mi hijo?
Además, rodéalo de personas amables mediante:
- Organizaciones como Boy Scouts o Girl Scouts.
- Programas de mentores como Big Brother/Big Sister.
- Actividades eclesiales, como voluntariado en comedores sociales.
- Durante vacaciones: servir en refugios, visitar residencias de ancianos o donar a proyectos como Angel Tree.
Busca oportunidades diarias para ayudar; tu hijo te observa.
Elogiar la bondad
Según el American Psychological Association Journal, los elogios superan a las recompensas materiales. En niños de 18 meses, los elogios fomentan la repetición del comportamiento positivo, a diferencia de las recompensas.
Ejemplos de elogios efectivos:
- "Qué bien que le diste tu galleta extra a tu hermano".
- "Viste que tu amiga estaba triste y la consolaste. Estoy orgulloso de ti".
Un estudio publicado en The New York Times ("Raising a Moral Child") comparó elogios a acciones vs. carácter en niños de 7-8 años:
- Elogio a la acción: "Buen trabajo compartiendo tus canicas".
- Elogio al carácter: "Debes ser una persona generosa para compartir tus canicas".
Los niños elogiados por su carácter compartieron más en oportunidades posteriores. Por tanto, alaba su bondad innata para reforzarla.
La amabilidad crece con el tiempo
La bondad nace de la empatía y se desarrolla observando modelos positivos. Alfie Kohn, autor de The Brighter Side of Human Nature, afirma que los humanos estamos predispuestos a empatizar con el dolor ajeno.
Se aprende a lo largo de la vida de padres, maestros y amigos. Nunca es tarde para empezar. ¡Hoy es el día ideal para enseñar empatía a tus hijos!