La recomendación principal al conducir, incluso en trayectos urbanos cortos, es no consumir ni una gota de alcohol. Como sustancia depresora del sistema nervioso, reduce nuestras capacidades psicomotrices y genera una falsa sensación de euforia que nos hace sentir invencibles al volante, cuando en realidad estamos por debajo de nuestro rendimiento óptimo. En cualquier caso, nunca excedas los límites legales para evitar sanciones. En este artículo, basado en datos orientativos, te explicamos las tasas de alcoholemia según las bebidas más comunes.
Antes de detallar los valores, recuerda que la tasa de alcoholemia no depende solo de la cantidad y tipo de alcohol, sino también del sexo, peso corporal, metabolismo y otros factores individuales. Estos datos son aproximados y orientativos, no una fórmula exacta para calcular cuánto beber sin superar los límites legales de conducción (0,5 g/l en sangre para conductores generales en España).
1. Cerveza (botellín de 330 ml)
- Hombre: 0,21-0,28 g/l
- Mujer: 0,34-0,48 g/l
2. Vino (copa de 100 ml)
- Hombre: 0,16-0,20 g/l
- Mujer: 0,25-0,35 g/l
3. Vermut (copa de 70 ml)
- Hombre: 0,15-0,20 g/l
- Mujer: 0,25-0,34 g/l
4. Licor (45 ml)
Contrario al mito popular, comer abundantemente no reduce el efecto del alcohol.
- Hombre: 0,13-0,17 g/l
- Mujer: 0,21-0,30 g/l
5. Combinados con refrescos (50 ml de alcohol)
- Hombre: 0,25-0,32 g/l
- Mujer: 0,29-0,55 g/l
Una vez conocidas estas tasas de alcoholemia por bebidas, revisa los límites legales permitidos. Lo más seguro: cero alcohol si conduces. Consulta recursos oficiales como la DGT para información actualizada.