La clave para comprar un coche que no está pagado por completo radica en el tipo de financiación que utilizó el vendedor. Si se trata de un préstamo personal, no te afectará directamente. Sin embargo, si existe una reserva de dominio por leasing u otra operación similar, debes tomar precauciones. En esta guía experta, te explicamos paso a paso cómo proceder de manera legal y segura, verificando siempre la situación en la Dirección General de Tráfico (DGT).
Pasos a seguir:
Si el vendedor obtuvo el coche mediante un préstamo personal, no hay complicaciones. Ante la DGT, el vehículo aparece como pagado. El vendedor debe seguir abonando las cuotas del préstamo, independientemente de la venta. Consulta nuestra guía sobre cómo comprar un coche de segunda mano para más detalles.
En caso de reserva de dominio, la situación es más compleja. Esta anotación permite a la entidad financiera reclamar el vehículo si no se paga la deuda.
Para un coche adquirido por leasing, verifica la reserva de dominio solicitando un informe de la DGT con la matrícula. Así detectarás cargas o embargos.
Una vez confirmada la reserva, negocia con la financiera una subrogación de deuda. De este modo, tú asumirás el pago pendiente y podrás transferir el vehículo.
Alternativa: Usa parte del precio de compra para que el vendedor liquide la deuda, eliminando la reserva de dominio antes de la transferencia.
Recuerda: Sin resolver la reserva de dominio, no es posible transferir el vehículo en la DGT, lo que invalida la compra en la práctica.
Evalúa las opciones con el vendedor y prioriza la verificación en la DGT para una transacción sin riesgos. Como expertos en movilidad, recomendamos siempre consultar con un asesor legal si hay dudas.