¿Te has preguntado si el dicho "una vez infiel, siempre infiel" es siempre cierto? ¿Estarías con alguien que te ha engañado o lo hizo en una relación pasada? Aunque puede tener base, no es una regla absoluta.
Una vez infiel, siempre infiel: a menudo cierto
Algunas personas son infieles habituales, como jugadores seriales o adictos al sexo, y repiten el patrón independientemente de las consecuencias. Observa la reacción de tu pareja tras una confesión: ¿muestra arrepentimiento genuino? ¿Te trata con respeto y amor? Si se pone a la defensiva o minimiza el engaño —incluso si fue en una relación anterior—, tómalo como bandera roja. Es probable que vuelva a ocurrir. Si decides darle una oportunidad, vigila señales de alerta como horas extras inexplicables, cargos sospechosos en tarjetas de crédito, distancia emocional o actividades excluyentes, según expertos en Psychology Today.
Existen factores biológicos y rasgos de personalidad, como la búsqueda de emociones fuertes o conductas de riesgo, que predisponen al engaño. Estudios recientes identifican una variante genética (el alelo 7R del gen DRD4) asociada a mayor infidelidad en hombres, aunque no exclusiva y sin equivalente directo en mujeres. Estos elementos aumentan la probabilidad de reincidencia.
Cuándo no es cierto
Otras personas cometen una sola infidelidad por remordimiento profundo y no vuelven a fallar. Si hay arrepentimiento sincero, existe esperanza: cortan contacto con la tercera persona, comunican abiertamente los fallos relacionales y buscan terapia si es necesario. Muchas parejas emergen más fuertes tras reconstruir la confianza.
Cómo prevenir la infidelidad
Incluso los más leales pueden flaquear por aburrimiento o distanciamiento. Protege tu relación con estas estrategias probadas:
- Disfrutad tiempo de calidad juntos. Evitad sobrecargaros de compromisos sin la pareja para reducir oportunidades de flirteos.
- Mantened una comunicación abierta. Abordad problemas sin ignorarlos.
- Cultivad la intimidad física y emocional, superando barreras como rutinas o tensiones.
Conclusión
No hay relaciones 100% a prueba de infidelidades, pero puedes minimizar riesgos. Investiga si tu pareja es reincidente. Si muestra arrepentimiento real y disposición a trabajar (posiblemente con terapeuta), una segunda oportunidad es viable. Estate atento a señales y expresa tus dudas. El dicho no es universal: algunos cambian, otros no.