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Renuncio a la epidural para ahorrar 900 dólares en mi tercer parto: una experiencia real

Dar a luz puede ser costoso, incluso con seguro médico. Todo suma y no cubre todos los gastos. Por eso, como mamá en mi tercer embarazo, decido saltarme la epidural para ahorrar 900 dólares.

Renuncio a la epidural para ahorrar 900 dólares en mi tercer parto: una experiencia real

Renuncio a la epidural para ahorrar 900 dólares en mi tercer parto

**Importante para futuras mamás** Esta historia comparte mi experiencia personal, sin juzgar a quienes optan por la epidural o el parto natural. Apoyemos a todas las mamás en sus decisiones de parto.

Baby Max llegará este fin de semana mediante una inducción programada. Originalmente planeaba un parto natural, pero complicaciones médicas cambiaron el plan. Mi médico recomienda la inducción, y temo que el dolor me incline hacia la epidural. Me recordaré constantemente mis razones para evitarla. No lo negaré: estoy nerviosa por el dolor.

Hay varias razones para mi decisión, pero destaco la financiera. ¿Sabías que el costo promedio de una epidural es de 1.200 dólares?

Incluso con seguro, mi última epidural me costó 900 dólares de mi bolsillo. El problema: ¡no funcionó! Debido a mi escoliosis y ligera curvatura espinal, el anestesiólogo no pudo colocarla correctamente.

Me sugirieron repetirla, pero me alegra haber dicho no. Mi parto sin epidural fue más fácil que el anterior, ¡y me habría ahorrado pagar por dos!

No hay palabras para describir la frustración de pagar 900 dólares por un procedimiento ineficaz. Como primeriza enfadada y hormonal, dejé un comentario sarcástico en la factura.

No busco disuadir a nadie de la epidural. Solo ofrezco una perspectiva real sobre costos, distinta a los artículos sobre seguridad o partos naturales. ¡Los bebés son caros; conocer los gastos del parto ayuda!

Renuncio a la epidural para ahorrar 900 dólares en mi tercer parto: una experiencia real

Por qué no creo que valga la pena pagar por otra

La inserción de la epidural fue extremadamente dolorosa, peor que las contracciones en mis partos previos. Quedarse inmóvil durante contracciones intensas fue el dolor más traumático que recuerdo. Curiosamente, olvidamos el parto pero recordamos detalles como este.

No temo a las agujas: tolero inyecciones y hasta empastes dentales sin anestesia local, por evitar entumecimiento prolongado. Aun con alta tolerancia al dolor, la epidural me supera.

Además, sufrí dolor de espalda varios días postparto, posiblemente por la escoliosis. Soy alérgica a la cinta de látex usada, que irritó mi piel semanas pese a mis advertencias.

Esta vez, planeo resistir el dolor y disfrutar compras postparto sin culpa. Un nuevo armario suena mejor que 900 dólares por un riesgo.

Aún así, estoy aterrada. ¿Y si en el momento la quiero? ¿Pagaré 900 dólares? ¡Manténganse atentos para la actualización!

¿Cuánto pagarías por alivio del dolor en el parto? ¿Te arriesgarías si podría fallar?

Nota: Antes de mi primer hijo, Robert, investigué epidurales y descarté una. El dolor me hizo ceder. Si dudas, consulta fuentes médicas confiables y habla con tu médico o partera antes de decidir.