Puede parecer inofensivo desechar el hilo dental en el inodoro. Después de todo, no es tan voluminoso como una toalla sanitaria o una toallita húmeda. Sin embargo, este pequeño hilo puede generar serios problemas de fontanería a largo plazo, especialmente si no cuenta con un bote de basura en el baño.
El hilo dental suele fabricarse con materiales como nailon o teflón, que no son biodegradables. Al no descomponerse, su acumulación habitual provoca obstrucciones difíciles de resolver.
"El hilo dental se combina con otros residuos, como toallitas desechables (incluidas las toallitas húmedas para bebés), formando bolas que crecen y tapan alcantarillas y bombas", explica un portavoz de los Distritos Sanitarios del condado de Los Ángeles. "A veces, estos se unen a raíces de árboles y grasas, causando fallos graves en los sistemas de alcantarillado".
Este problema no solo afecta su inodoro, sino que genera escenas desagradables como esta:
¡Una imagen impactante! Si esto no le convence para mantener el hilo dental lejos del inodoro, nada lo hará.
Si ya ha cometido este error, deténgase inmediatamente. Si sospecha acumulación, use un desatascador o una barrena para extraerlo, ya que los limpiadores químicos no son efectivos contra estos materiales. Como último recurso, contacte a un fontanero profesional.
Recuerde: el inodoro no es un bote de basura. Trátelo con cuidado.
Vía: Buena limpieza
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