¿Te encanta hospedar a amigos y familiares de fuera de la ciudad? Aunque ellos disfrutan de una cama cómoda y charlas interminables, preparar tu hogar para que se sientan como en casa es todo un arte. Tu entorno es familiar para ti, pero para ellos puede ser desorientador si es su primera visita. Cuantas menos preguntas hagan (¿dónde están las tiendas? ¿La parada de autobús? ¿Las tazas?), más relajados estarán y más tiempo dedicarán a lo importante.
Hemos consultado a expertos como Abbie Allen, concierge personal y fundadora de Lifestyle Elements, y Angie Kelso, CEO de Platinum Housekeeping, para crear esta lista de verificación de 7 pasos. Limpia tu hogar previamente para facilitar el proceso.
1. Ordena el dormitorio de invitados y el baño
Retira tus pertenencias personales de las áreas que usarán los invitados. Vacía un cajón en el dormitorio, libera espacio en el armario con perchas extras y deja sitio para maletas bajo la cama o en un armario, recomienda Abbie Allen.
La logística es clave, dice Angie Kelso: "Quita tus artículos del mostrador del baño para que coloquen los suyos. Deja una bolsa para ropa sucia". El día de llegada, abre las ventanas para un olor fresco y limpio.
2. Ve la habitación con sus ojos
"Imagina que eres el invitado y pasa la noche allí", sugiere Angie. ¿Hace calor? ¿Es silenciosa? ¿La cama cómoda? Si no lo sientes así, ellos tampoco.
Para una cama atractiva, usa "ropa de cama blanca y fresca".
3. Añade comodidades
Agrega almohadas extras, una colcha, toallas dobladas y paños faciales al pie de la cama. Si viajan con niños, pregunta si necesitan cuna o colchón extra, indica Abbie.
Coloca lámparas accesibles y en la mesita de noche: pañuelos, agua, reloj, cargador, bloc y bolígrafo. Para un toque lujoso: revistas, vela perfumada y flores en el tocador.
En el baño, ofrece toallas limpias y suaves. "Codifícalas por colores para cada persona", aconseja Angie.
4. No olvides los artículos de tocador
Avísales que ahorren espacio dejando básicos en casa. Deja gel, champú, acondicionador, jabón, loción, humidificador, toallitas y secador en una canasta.
Prácticos: tapones para baño y lavabo accesibles, mucho papel higiénico, toallitas limpiadoras, contenedor de basura y escobilla limpia. Un ramo de flores en el tocador añade frescura.
5. Detalles finos
"Dales llaves propias, código de alarma, ubicación de llaves de emergencia", dice Abbie.
Proporciona tu teléfono y dirección. Crea una carpeta con mapa local, actividades, indicaciones a tiendas, parques, transporte público (incluye tarjeta recargada), números de emergencia, Wi-Fi, electrodomésticos.
6. La comunicación es clave
Comparte tu rutina: horarios de ducha, desayuno, trabajo. ¡Avisa de visitas como limpiadores o jardineros!
7. Llena nevera y despensa
Pregunta por preferencias y alergias. Muestra té, café, snacks; deja tazas y platos accesibles. Stock de desayuno con fruta; cereales para niños.
Bebidas: refrescos, alcohol (champán, cerveza, vino), agua embotellada para salir.