Antes de sacar los muebles del cobertizo y disfrutar de una barbacoa familiar (¡después del confinamiento!), es momento de eliminar esas malas hierbas que hemos ignorado durante meses en el jardín.
Aunque no sea la tarea más glamurosa, Karen Murphy de Garden News explica: "Ahora es un buen momento para desherbar, ya que el calor y el sol aceleran su crecimiento y necesitan controlarse. Un buen manejo dura todo el año".
"Ciertas malas hierbas como la enredadera, la cola de caballo o el saúco terrestre son especialmente molestas en parcelas y jardines silvestres. Arráんcalas regularmente para eliminar la mayor cantidad de raíces posible", añade.
Antes de atacarlas, considera si podrían aportar valor a tu jardín.
Liz Potter, editora de Garden Answers, aconseja: "Preferimos métodos orgánicos: una 'mala hierba' es a menudo una flor silvestre en el lugar equivocado. Incluso los dientes de león son una fuente clave de néctar para las primeras abejas".
"Dicho esto, hay herramientas manuales para eliminarlas sin herbicidas químicos, como dispositivos que las queman con llama o azadas de mango largo que rasgan la superficie del suelo para aflojar raíces. En días secos y ventosos, déjalas secar al sol".
Agua hirviendo
Ideal para malas hierbas jóvenes. Vierte agua hirviendo de una tetera sobre las que crecen en grietas de patios o caminos. Requiere varios intentos, pero es seguro para el resto del jardín y el suelo.
Sal de roca
Espolvorea sal de roca alrededor del borde del césped para eliminar malas hierbas en perímetros o zonas de difícil acceso para la cortadora. Deshidrata las hojas, impidiendo que las raíces absorban humedad, hasta matar la planta.
Una paleta
Lo básico siempre funciona: usa una llana y guantes resistentes para extraer las malas hierbas desde la raíz.
Vinagre
Usa vinagre hortícola para un efecto rápido. ¡Con precaución, ya que mata todo lo verde! Prueba mezclas caseras como vinagre con jugo de limón, sal o jabón.