No todas las casas disfrutan de abundante luz natural. Muchas habitaciones, como baños u oficinas, reciben poca iluminación y pueden parecer monótonas. Afortunadamente, hay plantas de interior que prosperan en condiciones de baja luz, requieren poco mantenimiento y son ideales para principiantes o personas con agendas ocupadas.
Si dudas en incorporar plantas a espacios poco iluminados, descubre estas variedades resistentes y elegantes que no necesitan sol directo. Son excelentes purificadoras de aire y fáciles de cuidar.
Planta serpiente (Sansevieria)
Una de las plantas de interior más resistentes y populares, la planta serpiente tolera perfectamente la poca luz y solo necesita riego ocasional. Su follaje escultural es atractivo y purifica el aire al eliminar toxinas. Advertencia: es tóxica para gatos y perros.
Hiedra del diablo (Epipremnum aureum)
La hiedra del diablo, también conocida como pothos, crece bien en luz indirecta brillante o baja. Ideal para interiores, se cultiva en macetas o en agua. Deja secar la tierra entre riegos. Puedes podarla fácilmente para propagar esquejes en frascos de vidrio. Su porte colgante añade estilo al hogar.
Lirio de la paz (Spathiphyllum)
Los lirios de la paz son plantas hermosas, fáciles de mantener y potentes purificadores de aire. Prefieren luz baja a media y no toleran el exceso de agua. Si los olvidas una semana, seguirán luciendo radiantes.
Planta de hierro fundido (Aspidistra elatior)
La Aspidistra elatior, conocida como planta de hierro fundido, resiste condiciones adversas. En baja luz, riega menos; en exceso de luz, las hojas amarillean. Sus hojas perennes y rizomatosas crean una exhibición frondosa y exuberante en interiores.
Gema de Zanzíbar (Zamioculcas zamiifolia)
Las gemas de Zanzíbar son prácticamente indestructibles y toleran extrema baja luz. Esta planta tropical perenne luce hojas verde esmeralda brillantes y resiste la sequía con facilidad.