¿Alguna vez has lavado tu cristalería y descubierto que aún quedan residuos rayados, por mucho que lo intentes? Olvídate de productos caros: la solución está en tu despensa. El vinagre es la clave para copas de vino impecables y sin rayas.
Este consejo lo comparte Lauren Viera, columnista experta en limpieza, quien probó el método. El vinagre, gracias a su acidez, descompone efectivamente los residuos adheridos al vidrio.
Tras experimentar con agua, jabón y vinagre blanco destilado, Viera encontró la fórmula ideal: lava a mano con una mezcla de mitad agua tibia y mitad vinagre, y deja en remojo 15 minutos. Seca y verás resultados brillantes. Si están muy sucios, aumenta la proporción de vinagre o el tiempo de remojo. También funciona lavar primero con agua jabonosa y enjuagar con la mezcla de agua y vinagre.