Aunque el verano está terminando, el calor y la humedad persisten, favoreciendo malos olores en el hogar. Descubre tres remedios naturales, fáciles y económicos para mantener fresco tu baño, cocina y lavandería, según expertos en limpieza.
En el baño: Jugo de limón
La humedad veraniega promueve el moho y hongos en el baño. El jugo de limón es ideal: su ácido cítrico elimina moho y hongos sin dañar superficies, explica Natalie Barrett de Nifty Cleaning Services. Prepara un limpiador natural mezclando 2-3 tazas de agua, ½ taza de vinagre blanco y el jugo de un limón. Añade gotas de aceite esencial de limón para un aroma fresco y propiedades antibacterianas.
Consejo extra: Mezcla una parte de sal de mesa con dos partes de agua y rocía el revestimiento de la ducha semanalmente. La sal repele el moho.
En la cocina: Toallitas para secadora
El cubo de basura es el principal foco de olores. Coloca una toallita perfumada para secadora en el fondo, recomienda Afoma Umesi de OhSoSpotless.com. Atrapan olores y dejan frescura. Para olores intensos, usa bicarbonato de sodio en un filtro de café atado: absorbe olores y humedad.
Consejo extra: Vierte una taza de vinagre blanco en el fregadero o triturador semanalmente para eliminar bacterias causantes de olores.
En la lavandería: Bomba de lavanda
La humedad hace que las cestas de ropa huelan mal. Llena un calcetín con arroz seco o arena para gatos, añade aceite esencial de lavanda (o tu favorito), átalo y colócalo en el fondo. Absorbe humedad y perfuma, indica Umesi. Alternativa: granos de café o posos para combatir la humedad.