El invierno ha llegado y, si eres un apasionado de las plantas como yo, ya estás pensando en cómo protegerlas del frío. Con un historial modesto en jardinería, mi objetivo principal es evitar pérdidas. Las plantas de exterior pueden necesitar refugio interior, mientras que las de interior requieren ajustes en riego y ubicación. Afortunadamente, esta guía práctica con consejos probados te ayudará a cuidarlas de forma óptima durante la temporada fría.
Las plantas han ganado popularidad como elemento esencial en hogares y jardines, especialmente tras la pandemia, convirtiéndose en un hobby relajante. Sin embargo, el invierno desafía su supervivencia, sobre todo a las tropicales que prefieren temperaturas por encima de 13-15°C, como las aves del paraíso o palmeras.
Plantas de exterior
1. Inspecciona plagas antes de entrarlas. Al mover plantas del exterior al interior, evita introducir insectos. Lávalas con manguera, revisa hojas (arriba y abajo) y tallos minuciosamente.
2. Reduce el fertilizante. Usa fertilizante al trasplantar, pero suspende después. En invierno, las plantas crecen poco y exceso de nutrientes puede dañarlas.
3. Controla el riego. Al interior, asume toda la responsabilidad. Ajusta el programa: necesitan menos agua en frío. Consulta necesidades específicas por especie.
Plantas de interior todo el año
1. Riega con moderación. Reduce frecuencia en invierno, ya que muchas entran en reposo. Suculentas, por ejemplo, solo 1-2 veces de noviembre a marzo. Sobreriego es error común.
2. Aleja de ventanas. Evita corrientes frías de vidrios. Mantén entre 18-24°C, lejos de calefactores y ventanas para temperatura estable.
3. Usa un humidificador. El aire seco interior daña plantas. Un humidificador mantiene humedad ideal.