Las patatas son un alimento rico en potasio y vitaminas, ideal para introducir en la dieta de los bebés. Esta receta sencilla y segura te guía paso a paso para preparar un puré casero perfecto para tu pequeño.
Paso 1: Selecciona y compra patatas
Elige patatas firmes, sin grietas, imperfecciones ni partes blandas. Evita las que han brotado, ya que indican que están envejecidas. Una patata mediana rinde aproximadamente 140 gramos de puré.
Paso 2: Lava y prepara la patata
Enjuaga la patata bajo agua fría. Frótala con un cepillo para verduras para eliminar la suciedad. Enjuaga de nuevo y pélala con un pelador. Corta en dados pequeños.
Paso 3: Cocina la patata
Hierve agua en una cazuela mediana. Reduce el fuego hasta obtener un hervor suave y cocina los dados hasta que estén tiernos (unos 15 minutos). Escurre y enjuaga con agua fría durante 3 minutos para detener la cocción.
Paso 4: Haz el puré de patata
Tritura la patata cocida en un procesador de alimentos o batidora hasta obtener una textura suave. Añade agua, leche materna o fórmula para lograr la consistencia deseada y mayor cremosidad.
Paso 5: Sirve el puré de patata
El puré de patata equilibra sabores: suaviza el amargor de verduras verdes o la dulzura de las amarillas. Prueba combinándolo con:
- Guisantes
- Judías verdes
- Brócoli
- Zanahoria
- Calabaza moscada
- Carne de vacuno
- Pollo
- Cerdo
- Cordero
Paso 6: Refrigera o congela el puré sobrante
Enfría el puré y guárdalo en recipientes libres de BPA. Refrigera hasta 3 días o congela hasta 3 meses. Descongela en el frigorífico durante la noche.