En ocasiones, debemos dejar nuestro coche inactivo por periodos prolongados, como en viajes largos, mudanzas internacionales o motivos de salud. Para garantizar que arranque y funcione perfectamente al regresar, sigue estos pasos recomendados por expertos en mantenimiento automovilístico, basados en prácticas probadas.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
1. Elige un garaje o aparcamiento seco y ventilado. La humedad provoca óxido en componentes metálicos durante periodos largos.
2. Llena el depósito de combustible y añade un aditivo estabilizador para prevenir la degradación y oxidación de la gasolina. Un tanque vacío acumula humedad y óxido interno.
3. Eleva el coche sobre soportes de gato (alrededor de 15 € el par; necesitarás dos pares) para descargar el peso de los neumáticos y evitar deformaciones. Consulta el manual del vehículo o a un mecánico para los puntos de apoyo seguros.
4. Lava y aplica cera al coche para proteger la carrocería contra la corrosión.
5. Desconecta la batería para evitar su descarga (aunque es probable que necesites reemplazarla después). Para almacenamientos cortos, pide a un amigo que arranque el coche cada 2-3 semanas por 5-10 minutos en un área ventilada, ya que el monóxido de carbono es letal en espacios cerrados sin ventilación adecuada.
6. Cubre el coche con una funda de calidad o lona transpirable para protegerlo del polvo y la suciedad.