El aceite de motor es esencial para el buen funcionamiento del vehículo, ya que lubrica las piezas móviles, enfría el motor, sella los pistones y elimina residuos como el carbono. Controla regularmente su nivel y cámbialo cada cierto kilometraje para evitar averías costosas.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
Apaga el motor y deja enfriar el coche al menos 15-30 minutos para evitar quemaduras graves, ya que las temperaturas pueden superar los 100°C.
Abre el capó del coche y localiza la tapa de llenado de aceite, marcada con "OIL", "ACEITE" o un icono de latón.
Retira la tapa con cuidado y vierte lentamente unos 500 ml de aceite fresco en el orificio de llenado. Usa un embudo si es necesario para evitar derrames.
Vuelve a colocar la tapa y espera 5 minutos para que el aceite se distribuya.
Extrae la varilla medidora (dipstick), límpiala, insértala de nuevo y comprueba el nivel. Debe estar entre las marcas MÍN y MÁX.
Si es necesario, repite los pasos 2-5 hasta alcanzar el nivel óptimo, cerca de la marca máxima. Cierra todo y verifica posibles fugas.
Consejo experto: Consulta el manual del coche para el tipo y viscosidad de aceite recomendados (ej. 5W-30). Si el consumo es alto, revisa posibles problemas mecánicos.