Los motores de combustión interna de los coches dependen del aceite para lubricar las piezas metálicas, reducir la fricción en las partes móviles y prevenir el desgaste prematuro. Un motor bien lubricado no solo minimiza el consumo de combustible, sino que también aumenta su potencia y longevidad. Por esta razón, saber medir el nivel de aceite de un coche es fundamental para su mantenimiento preventivo.
Pasos para medir el nivel de aceite correctamente:
- Apaga el motor y espera a que se enfríe: Deja reposar el vehículo al menos 10-15 minutos. El calor del motor expande el aceite, por lo que una medición en caliente da lecturas inexactas.
- Abre el capó y localiza la varilla: Busca la varilla de medición, visible y marcada usualmente con "OIL" o "ACEITE".
- Extrae, limpia e inserta la varilla: Sácala completamente, límpiala con un trapo seco limpio e introdúcela hasta el fondo.
- Vuelve a extraerla y verifica el nivel: Observa la zona húmeda en la varilla.
- Comprueba las marcas de referencia: Cuenta con dos indicadores: máximo (MAX o F) y mínimo (MIN o L). El nivel ideal debe estar entre ambas marcas, preferiblemente cerca del máximo.
- Actúa si es necesario: Si el nivel está bajo (cerca del mínimo), añade aceite del tipo recomendado por el fabricante o consulta a un mecánico profesional para evitar daños en el motor.
Realiza esta comprobación al menos una vez al mes o antes de viajes largos para garantizar el óptimo rendimiento de tu vehículo.