¡Qué diferencia hace una década!
En los últimos años, los estadounidenses han adoptado posiciones más liberales en temas de cambio social, excepto en el divorcio.
Estos datos provienen de un análisis del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (NCHS), basado en la Encuesta Nacional de Crecimiento Familiar (NSFG), que entre 2011 y 2013 entrevistó a miles de personas sobre matrimonio, divorcio y dinámicas familiares. Conclusión principal: mayor apertura a relaciones homosexuales y parejas no casadas con hijos, pero resistencia al divorcio.
Analicemos los datos.
El 60% de las mujeres y el 49% de los hombres consideraron las relaciones homosexuales algo normal. Mejor aún: el 75% de las mujeres y el 68% de los hombres apoyaron la adopción por parejas del mismo sexo.
Los encuestados también se muestran más cómodos con la cohabitación y tener hijos sin matrimonio. Casi dos tercios de las mujeres y el 68% de los hombres de 25-34 años creen que vivir juntos antes de casarse ayuda a prevenir divorcios.
Sobre el divorcio, la aceptación ha disminuido. En 2002, el 47% de mujeres y 44% de hombres lo veían como la mejor opción en matrimonios en crisis. Hoy, menos del 40% de ambos grupos lo respalda.
Aunque aceptamos más los hijos fuera del matrimonio, somos menos tolerantes con terminar uno infeliz.
¿Razón? Al normalizarse diversas formas de relación familiar, el matrimonio se percibe como un compromiso sagrado. Una vez dado el paso, mejor perseverar.
Reflexión valiosa antes de casarse.
Hollee Actman Becker es escritora independiente, bloguera y madre. Visite su sitio holleeactmanbecker.com y sígala en Twitter: @holleewoodworld.