Aunque ningún matrimonio desea contemplar esta posibilidad, la separación y el divorcio son cada vez más frecuentes en nuestro país.
Motivos Comunes de Separación y Divorcio
Existen tantas razones para la separación y el divorcio como matrimonios existen. No obstante, estos son algunos de los más habituales:
- Dificultades financieras
- Problemas de comunicación
- Insatisfacción con los cambios físicos del cónyuge
- Estrés por largas jornadas laborales
- Adicciones a drogas o alcoholismo
- Abuso emocional o físico
- Infidelidad
- Incompatibilidad fundamental
La Separación de Prueba
En numerosos casos, una separación temporal permite a las parejas evaluar si procede el divorcio. Esta opción les brinda la experiencia de vivir por separado sin las complicaciones de un proceso judicial completo. Existen dos tipos principales:
- En una separación informal, usted y su cónyuge acuerdan mutuamente que uno se mude del hogar compartido. Dividen bienes, dinero, vehículos y otros activos de común acuerdo.
- En una separación legal, acuden a abogados para regular la división de bienes, custodia de hijos y otros aspectos clave. Aunque casi tan costosa como un divorcio, se elige por objeciones religiosas o necesidades como mantener un seguro médico.
Una Oportunidad para la Reconciliación
Una ventaja clave de la separación de prueba es que mantiene abierta la puerta a la reconciliación. Algunas parejas la usan como herramienta terapéutica: el tiempo separados fomenta la reflexión sobre diferencias y la realidad del divorcio. Si ambos creen salvable el matrimonio, consideren terapia de pareja durante este período. Para localizar un terapeuta, consulte el directorio de la Asociación Americana de Terapia Matrimonial y Familiar o equivalentes locales.
Cómo Comunicarlo a los Niños
Explicar la situación a los hijos es, para muchas parejas, lo más desafiante. Aquí van consejos expertos para ayudarles a sobrellevarlo:
- No hable mal de su cónyuge ante los niños; no son confidentes. Reserve sus emociones para amigos de confianza.
- Mantenga la rutina diaria lo más normal posible y fomente el tiempo con ambos padres.
- Evite regalar objetos caros para "ganarse" su afecto; no cree expectativas de recompensas materiales.
- Anime a expresar sus sentimientos; escuche con empatía, sin juzgar.
- No relaje la disciplina: el estrés puede aumentar conductas inapropiadas, pero debe corregirlas.
Los expertos recomiendan informar al maestro o guardería sobre la situación familiar para un apoyo más adecuado al niño.