A partir de los 2 años y medio, los niños entran en una etapa de autonomía donde exploran y esparcen juguetes por toda la casa. Es el momento ideal para fomentar el hábito de recoger los juguetes como parte del juego, no como un castigo. El objetivo: que el niño guarde sus cosas por sí mismo y entienda que el orden facilita encontrar sus juguetes cuando quiera jugar.
Pasos prácticos para lograrlo:
Implica al niño en tareas cotidianas reales, como guardar la compra o la ropa limpia en cajones y armarios. Así ve que los adultos también ordenan sus pertenencias.
Juega al desorden: coloca un peluche en la nevera, yogures en el armario o el abrigo en el baño. Ríete con él de lo absurdo y deja que te corrija.
El espacio para guardar los juguetes debe adaptarse a su estatura, fuerza y al tamaño de los juguetes.
Si deja un juguete sin guardar, no lo recojas tú.
Si lo guarda en un lugar equivocado, aplaude el esfuerzo. Si es razonable, no lo corrijas: es su idea de orden.
Mantén expectativas realistas. No esperes que recoja todo de la noche a la mañana.