El egoísmo es un rasgo de personalidad que solemos pasar por alto en nosotros mismos. A menudo pensamos que no lo hacemos intencionalmente, simplemente "somos así". Si alguien te ha hecho notar este comportamiento y ahora dudas, revisa estas 5 señales claras de egoísmo para autoevaluarte con honestidad y objetividad.
¿"Pedimos un poco de todo y compartimos, no?"
Si esta propuesta de tus amigos te irrita, podría ser una primera señal. Prefieres tu plato solo para ti, sin que nadie toque tus patatas o cualquier bocado. Si cedes a compartir, calculas meticulosamente las porciones y lo dejas claro antes de que empiecen a comer.
Si tú no me regalas, yo tampoco
Aunque no seas fan de los regalos, respondes cuando te obsequian en tu cumpleaños. Sin embargo, si alguien te invita a su fiesta sin haberte regalado nada en la tuya, lo anotas y no corresponderás. ¿Por qué yo sí y tú no? El equilibrio es clave, aunque afecte la reciprocidad.
Si queda uno, es para ti
Cuando te piden el último pañuelo, chicle o goma de pelo, mientes antes de entregarlo. Aunque no lo uses, si solo queda uno, prefieres guardarlo. Respondes con cara triste: «Lo siento, no me quedan».
Remontándonos al cole
En el recreo, los egoístas se delataban con sus bocatas. Un tipo sujetaba el bocadillo y marcaba el límite con el dedo para que no cogieras más. El peor iba al baño antes y volvía sin nada, o lo comía a escondidas en clase para evitar compartir.
Solo si te pilla de camino
Si un amigo sin coche te pide un aventón y preparas excusas, eres egoísta en esto. Tu coche es tuyo, no un taxi. Solo lo llevarás si va en tu ruta, sin escapatoria posible.