Despertarse en mitad de la noche para ir al baño interrumpe el descanso profundo. Con estos consejos basados en estudios científicos y opiniones de expertos, puedes reducir las micciones nocturnas y dormir hasta la mañana.
¡Empieza con lo básico: reduce la sal!
El consumo excesivo de sal es un factor clave en la micción frecuente. Según un estudio reciente citado por el Daily Mail, bajar la ingesta de sodio en un 25% puede reducir a la mitad las visitas nocturnas al baño. Investigaciones japonesas confirman que el exceso de sal estimula los riñones a producir más orina, aumentando las interrupciones del sueño.
¿Cuándo es preocupante la frecuencia?
Levantarse una o dos veces por noche es común, pero varios viajes indican un posible problema de salud subyacente. La Continence Foundation of Australia explica que la vejiga almacena entre 400 y 500 ml durante el día (como una lata de refresco), pero se expande hasta 1 litro por la noche sin molestias. Si superas dos visitas, consulta a un médico, recomienda Richard Viney, cirujano urólogo, en el Daily Mail.
¿Por qué ocurre más de noche?
Con la edad, la vejiga pierde capacidad y el sueño se vuelve más ligero. No siempre es la vejiga la que despierta: ruido o luz pueden interrumpir el sueño, y al despertar, surge la necesidad de orinar. Además, los riñones de adultos mayores producen más orina nocturna. Para solucionarlo, Viney sugiere persianas opacas y tapones para los oídos, que ayudan a mantener el sueño profundo y evitan las visitas innecesarias al baño.
Fuente: DailyMail.co.uk