Las mofetas que merodean por tu patio trasero representan un problema común en los meses cálidos. Todos conocemos las anécdotas de ser rociados por estas criaturas, y el hedor resultante es difícil de eliminar de la ropa y la piel. Afortunadamente, existe un método rápido, económico y natural para alejarlas: las cáscaras de cítricos, que suelen acabar en la basura.
Este consejo proviene de Heather Rhoades, experta en jardinería de Gardening Know How, quien explica que las mofetas detestan el olor ácido de los cítricos. Colocar cáscaras de naranja o limón en el jardín actúa como un repelente efectivo.
Aunque pueda sonar inusual, las mofetas se sienten atraídas por los olores de jardines, basureros exteriores y compost. Una vez que perciben tu patio como una fuente de alimento, es complicado mantenerlas alejadas. Sin embargo, el potente aroma de las cáscaras de cítricos las disuadirá de elegir tu espacio.
Guarda las mitades de limón usadas en aderezos o marinados en una bolsa plástica en el refrigerador. Haz lo mismo con las cáscaras de naranja tras consumir la fruta. Cuando acumules suficiente cantidad, esparce las cáscaras frescas por el jardín para repeler a las mofetas.
El calor acelera la descomposición, por lo que las cáscaras pierden efectividad en 2-3 días. Reemplázalas regularmente para mantener la protección durante el verano y evitar visitas no deseadas.
Para alejar también a los ciervos, cuelga barras de jabón Irish Spring atadas en el jardín (Cómprelo en Amazon, $12.99). Las mofetas también rechazan su aroma intenso, ofreciendo una solución dual. Cambia las barras cuando el olor se desvanezca.