Cada persona tiene su método preferido para cargar el lavavajillas: tazas apiladas en la balda superior izquierda o colocadas entre platos en la inferior. No juzgamos, pero si enjuagas cada mancha y resto de comida antes de cargarlo, es hora de parar.
Entendemos el impulso de querer utensilios impecables, pero enjuagar hace más daño que bien. Desperdicias energía, agua y tiempo en lugar de dejar que la máquina haga su trabajo eficientemente.
Los lavavajillas modernos usan sensores para detectar la suciedad y ajustar el ciclo de lavado y el consumo de agua. Según Consumer Reports, si enjuagas, el sensor detecta poca suciedad y aplica un ciclo ligero, dejando residuos en platos y cristalería.
Esto no implica cargar platos con grandes restos. Recuerda aquel anuncio donde congelaban un plato sucio y salía perfecto: no lo intentes. Simplemente raspa los restos grandes y deja manchas menores para la máquina.
Otra razón: detergentes como Cascade Complete (una de las mejor valoradas por Consumer Reports, 14,12 $, Amazon), usan enzimas que actúan sobre proteínas y almidones. Sin restos, el detergente pierde eficacia, desperdiciando producto. Además, gastas 6,4-22,7 litros de agua caliente por minuto en el fregadero (datos de Consumer Reports). ¡Carga directamente y ahorra!
Adiós a discusiones familiares por platos en el fregadero... salvo que sea tu turno.
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