En la era del COVID-19, la higiene se ha convertido en una prioridad absoluta. Además de lavarnos las manos durante 20 segundos y fortalecer nuestra inmunidad, es esencial desinfectar objetos cotidianos como las sábanas con mayor frecuencia.
Lavar las sábanas semanalmente, y los edredones junto con las fundas de almohada mensualmente, previene la acumulación de bacterias y gérmenes. Sin embargo, esto genera mucho trabajo. La solución ideal: un vaporizador de ropa para desinfectarlas entre lavados, evitando idas constantes a la lavandería.
Según expertos de The Laundress, el vapor elimina arrugas, gérmenes y bacterias. El CDC confirma que temperaturas superiores a 75°C (167°F) destruyen virus como la gripe; la mayoría de vaporizadores superan los 93°C (200°F).
Una plancha caliente también sirve, pero aumenta el riesgo de quemaduras. Opta por vaporizadores versátiles como el Jiffy Steamer de The Laundress (219 USD, The Laundress), compatible con lana, cachemira, seda y sintéticos. Opciones asequibles incluyen el Hilife Steamer portátil (24,99 USD, Amazon).
Este método elimina alérgenos y olores, extendiendo la vida entre lavados. Recuerda mantener las rutinas habituales de lavado.