Al decidir limpiar el desorden en casa, como recomiendan los expertos en programas sobre acaparadores, prepara tres bolsas: "guardar", "tirar" y "donar". Sin embargo, confundir "tirar" y "donar" cuesta millones a las organizaciones benéficas, que desechan items inutilizables como muebles rotos, juguetes dañados, ropa rasgada, sábanas sucias o vajilla astillada.
"La mayoría de artículos donados se venden para generar fondos, como en el Ejército de Salvación", explica Jeff McCartney, gerente de tiendas Salvos en el este de Sídney. "Imagina el artículo en una tienda: si está demasiado viejo o gastado, ve a la basura".
Aquí, Jeff aclara estos 8 pros y contras para que tus donaciones lleguen a quienes las necesitan.
¿Alguien más puede usar este artículo?
Si sí, como un mono de bebé intacto acumulando polvo, donándolo. "Si funciona para su propósito, lo aceptamos gustosamente", dice Jeff.
No dones ropa dañada
Una falda con cremallera atascada o camisa sin botón son inútiles. "No tenemos recursos para reparar", aclara Jeff.
Cose un botón si tienes tiempo
Este gesto evita desperdicios. Algunos donantes lavan y planchan. Prendas en buen estado se pueden vender online.
No dones impresoras antiguas
"Son tecnología desechable, como TVs y parlantes", indica Jeff.
Entrega grandes items en horario de apertura
Para muebles, contacta a la organización; muchas recogen gratis.
No dejes donaciones fuera o junto a contenedores
"Se contaminan y acaban en basura", advierte Jeff.
Dona electrodomésticos funcionales y limpios
Frigoríficos, planchas o tostadoras sucias no sirven. "Si solo necesita limpieza, lo aceptamos", dice Jeff.
Recicla lo no donable
Usa programas como Garment Collecting de H&M para convertir ropa en nuevos productos como paños o aislamiento.