Nos centramos en el cuidado de nuestras plantas de interior favoritas, pero las macetas también requieren atención. Si usas macetas de terracota, vigila la acumulación de residuos blancos en su superficie. Esta acumulación indica que la arcilla absorbe exceso de humedad, lo que puede fomentar hongos y moho.
Al inicio, parece un desgaste natural, pero según expertos de Hunker, la arcilla sin esmaltar absorbe químicos del agua del grifo y fertilizantes. Esto causa decoloración: empieza blanca y oscurece. El residuo no es tóxico si solo está en el exterior, pero si contacta la tierra, puede dañar las plantas.
Cambiar a macetas de vidrio o cerámica previene el problema, explica la experta en plantas Kierslyn Kujawa. Estos materiales no porosos evitan filtraciones de humedad y químicos, manteniendo las macetas impecables y fáciles de limpiar. Las de plástico son una opción económica y duradera. ¡Descubre nuestra lista de maceteros para exteriores que embellecen tu porche sin manchas!
Si prefieres tus macetas de terracota, aplica un sellador como Plaid Clay Pot Sealer (disponible en Amazon por $12.05) en el interior antes de plantar, recomienda Kujawa. Para macetas con residuos, sigue el consejo de The Houseplant Hobbyist: vacía la maceta, sumérgela en agua tibia una hora y frótala con un cepillo duro. Requiere esfuerzo, pero elimina moho y renueva tus macetas.