En la crianza diaria, es fundamental priorizar la educación en valores de los hijos. Formar en ellos conductas positivas, un buen hacer y un ser íntegro les permite integrarse mejor en una sociedad cohesionada, fomentando su bienestar en cualquier entorno. Te ofrecemos consejos expertos sobre cómo enseñar valores a un niño.
Transmitir los valores
Los valores se transmiten mediante conductas y actitudes coherentes con lo que consideramos correcto. Ningún niño nace bueno o malo; su personalidad se moldea con los valores que reciben de padres y figuras de referencia, aprendiendo así qué está bien y qué no. Esto define su visión del mundo y guía sus acciones.
Antes de transmitirlos, identifica qué valores alinean con tu filosofía educativa y promueven la convivencia armónica en sociedad.
¿Cómo hacerlo?
El mejor método es predicar con el ejemplo, pues los niños imitan a sus referentes. Muestra cómo relacionarte, compartir, cooperar, ayudar, comprender, pedir, defender, tolerar y aceptar. Así, internalizarán esos valores como los ideales.
Si pierdes la paciencia y gritas a tu hijo, ¿qué le estarás enseñando? Como padres, tenemos la responsabilidad primordial en esta formación.
¿Cuáles son los valores importantes?
Selecciona valores con sentido común para una sociedad tolerante y unida. Algunos esenciales: solidaridad, amabilidad, respeto a la diversidad, obediencia con criterio, amor y respeto a la naturaleza, amistad, tolerancia, bondad, perseverancia, honestidad, generosidad, respeto al bien ajeno y común, compartir, confianza, gratitud, coherencia, colaboración y cooperación. Seguro que se te ocurren más.
Recuerda
Valores como amistad, tolerancia, solidaridad, paciencia, respeto y colaboración son clave para una socialización óptima y un buen desarrollo social.
Al enseñar valores, también estableces límites, permitiéndoles vivir saludablemente en cualquier entorno. Por ejemplo, respetando a los demás, serán respetados.