EsHowto >> Relaciones Familiares >> Niños

Mi hijo de 8 años y la tendencia de los corsés en Roblox: ¿Debo preocuparme?

Los corsés están en auge. La serie Bridgerton, el mayor éxito original de Netflix hasta la fecha, impulsó su popularidad a inicios de año dentro de la tendencia "cottagecore". Además, Billie Eilish revolucionó internet con corsés personalizados en una sesión para Vogue británica. En TikTok, #corset acumula más de 1.600 millones de visualizaciones, y el "desafío del corsé" muestra a jóvenes ajustando su cintura de forma sorprendente.

Esta moda también llega a niños de primaria. Recientemente descubrí que mi hijo de 8 años adora usarlos de forma virtual en Roblox Royale High, un juego donde los jugadores exploran una escuela secundaria fantástica y personalizan su armario con prendas estilosas.

Me sorprendió que incluyera corsés en su guardarropa pixelado. Para mí, evocan expectativas corporales irreales, opresión y daños físicos. No soy la única: sin embargo, Valerie Steele, directora del Museo del Fashion Institute of Technology y autora de The Corset: A Cultural History, aclara que el corsé es ampliamente incomprendido y demonizado. Lo califica como "la prenda más controvertida de la moda".

¿Deben padres como yo preocuparnos si nuestros hijos eligen corsés en juegos virtuales o en la vida real? Los expertos responden.

Los riesgos para la salud de los corsés

Aunque los corsés de mi hijo son virtuales, ¿hay riesgos reales si decide usar uno físico? Depende del uso. "Más de 18 horas al día durante semanas o meses puede debilitar la musculatura abdominal central y de la columna", explica Jill Larson, M.D., cirujana ortopédica pediátrica en Ann & Robert H. Lurie Children's Hospital of Chicago.

Ajustados con exceso, provocan desmayos o problemas digestivos, según Steele.

Para uso ocasional en juego, el riesgo es bajo, indica el Dr. Larson. Steele enfatiza los beneficios del juego imaginario: fomenta la creatividad, la exploración y tiene valor terapéutico.

¿Qué pasa con los corsés virtuales?

Los padres no deben alarmarse por corsés en avatares virtuales. Jordan Shapiro, Ph.D., autor de La figura del padre: Cómo ser un papá feminista, destaca que los niños necesitan experimentar de forma segura. Vestir un avatar —una versión caricaturesca de sí mismos— con un corsé no implica problemas de imagen corporal.

Daphne, de 10 años, de Queens, Nueva York, explica por qué los usa en Royale High: "Te hacen ver más delgada para no parecer una masa gruesa. Además, tienen diseños preciosos". ¿Sabe qué es un corsé real? "Sí, y no quiero uno. Parecen incómodos en las películas".

Para mi hijo, el atractivo principal es práctico: permiten cambiar por mejores prendas. Admite que los diseños son bonitos, pero ignora su función real.

Estos juegos ofrecen beneficios psicológicos. "Estudios muestran cómo los niños experimentan identidades en juegos de rol", dice el Dr. Shapiro, miembro principal del Centro Joan Ganz Cooney en Sesame Workshop. "Un niño puede aceptar su identidad trans tras probarla en Roblox".

Sin embargo, avatares con cuerpos irreales pueden dañar la imagen corporal. Renee Engeln, Ph.D., autora de Beauty Sick: How the Cultural Obsession with Appearance Hurts Girls and Women, advierte: "Las niñas saben que las princesas de Disney no son reales, pero internalizan que la delgadez extrema trae éxito y amor".

No solo afecta a niñas. Un estudio en Sex Roles: A Journal of Research halló que universitarios de ambos sexos bajaron su autoestima tras 15 minutos jugando con físicos idealizados. "No es el mayor desafío para niñas hoy, pero importa", concluye la Dra. Engeln.

¿Qué pueden hacer los padres?

Si preocupa la afición por corsés o tendencias similares, expertos recomiendan:

Iniciar una conversación

"Hablar ayuda a que los niños comprendan y decidan con criterio, no sigan ciegamente", aconseja el Dr. Shapiro. Plantea preguntas abiertas y edad apropiadas: "¿Por qué te gustan los corsés?". Discute su historia, mensajes "gordo vs. flaco" e imagen corporal.

La Dra. Engeln sugiere framing como "tontos" para niños pequeños: "¿No es una tontería que las niñas usen ropa incómoda mientras los niños visten cómoda? ¿O que todos tengan el mismo cuerpo, cuando en la vida real hay variedad?".

Para adolescentes, pasa a "justicia": "¿Por qué las chicas deben 'lucir sexy' en juegos? Conecta con presiones sociales, sin vergüenza. No es malo quererlo; la clave es quién define 'sexy'", añade.

Stacey Rosenfeld, Ph.D., psicóloga en trastornos alimentarios, propone imaginar consecuencias: "¿Sería divertido usar corsé en gimnasia o baile? ¿Dificultaría respirar?".

Diversificar sus medios

Imposible eliminar tendencias. "Educa, no restrinjas", dice la Dra. Rosenfeld. Busca personajes femeninos valorados por inteligencia, fuerza o sabiduría, más allá de la apariencia. Destaca diversidad corporal y función: "Mira qué hace su cuerpo, no solo cómo luce", como en deportes.

Predicar con el ejemplo

Acepte su cuerpo para contrarrestar mensajes culturales. "Ocúpelo plenamente: acepte kilos extra y participe en fotos grupales", insta la Dra. Rosenfeld.

Conclusión

Es probable que su hijo explore corsés virtuales o reales. No entre en pánico: jugar y disfrazarse es sano. Si preocupa, dialogue abiertamente, busque medios diversos y revise sus propios mensajes sobre imagen corporal.