Las tradiciones funerarias varían según culturas y épocas. En los primeros Estados Unidos del siglo XIX, las comunidades honraban a sus difuntos con prácticas únicas que reflejan la vida de entonces y ayudan a entender las costumbres actuales.
Costumbres funerarias del siglo XIX
Estas prácticas difieren notablemente de las modernas. A continuación, algunos ejemplos destacados.
Funerales en el hogar del difunto
Los servicios se realizaban en la casa del fallecido, abiertos al público. El cuerpo se exhibía en el salón principal o el dormitorio. La gente visitaba para dar condolencias. Solo si faltaban familiares se usaba una funeraria.
Vigilia con el difunto
Los seres queridos velaban el cuerpo de día; amigos lo hacían de noche. Esto mostraba respeto y ahuyentaba espíritus malignos.
Crepón negro
Se colgaba crepón negro en puertas y porches para anunciar el luto, recibiendo así ayuda, comida y apoyo de vecinos.
Exhibiciones florales modestas
Las grandes coronas eran raras. Una flor en la puerta o en la mano del difunto (especialmente mujeres) era común.
Sin ataúdes inicialmente
Los pioneros envolvían el cuerpo en sábanas enceradas, mantas o edredones hechos por familiares. Los ataúdes tallados aparecieron a fines del siglo.
Frases y prácticas únicas
muchas expresiones actuales provienen de esa era. Ejemplos clave:
"Desenterrando a los muertos"
Hasta mediados del siglo, las familias preparaban el cuerpo en casa con ayuda de mujeres voluntarias. La sala principal, adornada con lo mejor, albergaba el velorio y ataúdes hechos a mano.
Puerta de la muerte
Las casas tenían una puerta lateral sin escalones para sacar el féretro directamente, evitando la entrada principal de los vivos.
Embalsamamiento
La Guerra Civil impulsó esta técnica para repatriar soldados. El Dr. Auguste Renouard fue pionero en EE.UU.
Cementerios familiares
Evolucionaron hacia cementerios locales e iglesias. El gobierno creó necrópolis militares para caídos irreconocibles.
Funerario (undertaker)
Profesional que asumía la preparación del cuerpo, aliviando a las familias.
Despierta (wake)
Se vigilaba el cuerpo tres días por temor a catalepsia, asegurando que no "despertara".
Salón a sala de estar
Con las funerarias, el salón dejó de usarse para velorios y pasó a llamarse "sala de estar".
"Salvados por la campana"
Se enterraba con una cuerda atada a una campana fuera de la tumba, por si el difunto revivía.
Supersticiones funerarias comunes
Abundaban creencias sobre muerte y ritos:
Relojes detenidos
Se paraban para evitar mala suerte.
Espejos cubiertos
Para impedir que el alma quedara atrapada o causara más muertes.
Pies primero
Al sacar el cuerpo, pies por delante, para que no mirara atrás y atrajera a otros.
Fotos boca abajo
Evitaban posesiones espirituales.
Tiempos y tradiciones cambiantes
Las costumbres evolucionan, pero siempre responden a honrar al difunto, con ceremonias y recuerdos perdurables.