La tradición social indica enviar un regalo funerario tras la pérdida de un ser querido. Habitualmente, se opta por un arreglo floral para el servicio conmemorativo, la iglesia o el cementerio. Sin embargo, las flores marchitan rápidamente y se desechan. Por ello, considera alternativas a las flores que sean más significativas y perduren como recordatorio del difunto durante años.
Recuerdos personalizados: regalos funerarios pensados más allá de las flores
Los recuerdos personalizados ayudan a honrar a un ser querido y ofrecen consuelo duradero a la familia en el duelo.
Joyería conmemorativa
Ya sea una pulsera, collar, clip para billetes u otra pieza, la joyería personalizada permite mantener cerca al difunto. Puede ser un brazalete grabado con su nombre o, para mayor personalización, incorporar una frase manuscrita, huella dactilar o de mano en una joya única. También puedes regalar un vale para que la familia elija.
Velas conmemorativas
Encender velas por los difuntos es una costumbre ancestral en tradiciones cristianas y judías. Opta por una vela genérica o crea una personalizada para un gesto sincero.
Mantas de recuerdo
Una manta conmemorativa es ideal para conservar la cercanía del ser querido. Elige un diseño simple con nombre, epíteto y fechas vitales, o personalízala con fotos para un tesoro familiar único.
Donaciones monetarias en lugar de flores
Una donación a nombre del difunto es uno de los regalos funerarios más apreciados. Dona una cantidad equivalente al costo de un arreglo floral.
Donaciones a organizaciones benéficas
Muchos obituarios solicitan donativos a charities queridas por el difunto. Si padecía una enfermedad, prioriza fondos de investigación. O elige la preferida por la familia o donante.
Donaciones a fondos familiares
Para difuntos con hijos pequeños, crea un fondo de becas o cubre gastos funerarios. La información aparece en el obituario; consulta a familiares o clérigos si no estás seguro.
Libros de tributo: recuerdos preciosos compilados
Las fotos y anécdotas sostienen a las familias. Un libro de homenaje recopila estos tesoros: coloca una canasta en el servicio o pide contribuciones vía redes sociales. Regálalo para evocar amor y nuevas historias.
Adornos navideños para perpetuar tradiciones
Las fiestas postpérdida son difíciles. Un adorno navideño personalizado asegura la presencia del difunto en futuras celebraciones.
Jardín conmemorativo adornado
Para aficionados a la jardinería, una piedra de duelo o banco en hospital/hospicio ofrece un espacio sereno de reminiscencia.
Nombrar una estrella en su honor
Adquiere una estrella en el Registro Internacional de Estrellas: recibe un mapa estelar enmarcable con su ubicación galáctica para consuelo eterno.
Tributos vivos que perduran
Plantar un árbol revitaliza entornos y lega memoria generacional; envía tarjeta personalizada. O dona animales de granja a familias necesitadas.
Fondo conmemorativo establecido
Crea un fondo para causas queridas por el difunto, honrándolo indefinidamente.
Regalos del corazón: la esencia del tributo
Elige con sinceridad: personal, tradicional o floral. Acompáñalo de condolencias genuinas; la familia lo valorará profundamente.