Paso 1: Seleccione y compre cerezas
Ideal para bebés listos para purés de múltiples frutas, las cerezas aportan una acidez agradable y un tono rosado atractivo a combinaciones con frutas dulces como manzana, plátano o pera. En verano, su jugosidad permite omitir la cocción. Las cerezas congeladas son una opción rápida y económica en otras épocas; cocínelas en 3 minutos. Elija cerezas frescas de color rojo oscuro uniforme, sin magulladuras. Seis cerezas rinden unas 4 onzas de puré.

Paso 2: Lave, corte y deshuése las cerezas
Lávelas con una mezcla de 3 partes de agua y 1 de vinagre blanco para eliminar bacterias. Enjuague con agua fría y seque. Quite el tallo, corte cada una por la mitad a lo largo y retire el hueso con una cuchara o cuchillo afilado.

Paso 3: Cueza al vapor si están poco maduras o congeladas
Si están maduras, pase al paso 4. De lo contrario, cueza al vapor 3 minutos para preservar vitaminas y minerales. Escurra y enfríe con agua fría 3 minutos.

Paso 4: Tritura o haz puré de cerezas
Batir en procesador o licuadora hasta obtener textura suave, añadiendo agua si es necesario. Para bebés mayores de 10 meses, use un machacador para un puré más grueso.
Paso 5: Sirva el puré de cerezas
Mezcle con purés dulces, yogur integral o cereales para equilibrar su acidez. Pruebe con:

- Puré de manzana
- Pera
- Melocotón
- Ciruela
- Plátano
- Carne de vacuno
- Pollo
- Yogur griego integral
- Avena para bebés
- Cereal de arroz
Paso 6: Conserve el puré sobrante

Enfríe y guarde en recipientes sin BPA: refrigerador hasta 3 días; congelador hasta 3 meses. Descongele en nevera.
Nota: Consulte siempre a su pediatra antes de introducir nuevos alimentos, especialmente si hay alergias. Algunos expertos desaconsejan purés caseros de zanahoria, remolacha o espinaca por nitratos.
Copyright © 2011 Meredith Corporation. Actualizado por Ivee Stephens.