Fundada en 1920, Mazda es un fabricante líder de automóviles, camionetas, vehículos deportivos y utilitarios. Aunque cada motor presenta variaciones en potencia y cilindrada, las técnicas para diagnosticar y resolver problemas eléctricos comunes son similares en todos los modelos Mazda. Su sistema eléctrico comparte una configuración estándar, por lo que inspeccionar áreas clave es rápido y efectivo. Identificar fallos tempranamente evita averías mayores y ahorra tiempo y dinero.
Herramientas necesarias:
- Conjunto de llaves
- Cepillo de dientes
- Bicarbonato de sodio
- Cubo de agua
- Paño sin pelusa
- Vaselina
- Bujías (cantidad según motor)
- Cables de bujías
- Destornillador Phillips
- Pinzas de punta fina
Pasos a seguir:
- Abre el capó de tu Mazda y localiza la batería del motor.
- Retira las tapas de los terminales positivo y negativo. Si la batería tiene grietas, reemplázala inmediatamente. Inspecciona terminales y batería por óxido o corrosión, que causan arranques lentos.
- Mezcla bicarbonato de sodio con agua y usa un cepillo de dientes para limpiar los terminales y cables. Seca con un paño sin pelusa.
- Aplica una fina capa de vaselina en los terminales para prevenir corrosión. Reconecta primero el positivo, luego el negativo, y ajústalos con la llave.
- Retira las tapas de las bujías para inspeccionar bujías y cables por humedad, sobrecalentamiento, corrosión o daños.
- Reemplaza bujías defectuosas (son económicas); anota la separación de electrodos para las nuevas.
- Sustituye cables de bujías desgastados, asegurando conexión correcta.
- Arranca el motor para probar el alternador. Si el arranque es lento, usa un probador de carga de pila de carbón en la batería para medir salida.
- Consulta el manual del propietario de tu Mazda para el amperaje específico del alternador, ya que varía por modelo.