Una visibilidad óptima delantera, trasera y lateral es clave para conducir con seguridad y reaccionar ante imprevistos. Ajustar correctamente los espejos retrovisores y la carga en el maletero te permite controlar tu entorno. Lo esencial: consulta los espejos con frecuencia.
Como expertos en seguridad vial, en este artículo te ofrecemos una guía práctica y confiable sobre cómo colocar los espejos retrovisores para maximizar tu protección al volante.
Pasos a seguir:
1. La mayoría de los coches cuentan con tres espejos retrovisores: el izquierdo en la puerta del conductor, el derecho en el lado del acompañante y el interior central en la parte superior del habitáculo. Los mandos automáticos permiten ajustarlos desde el asiento, pero hazlo siempre antes de arrancar.
2. Algunos espejos se ajustan manualmente y otros con mandos eléctricos junto al volante. Consulta el manual de tu vehículo para evitar daños.
3. Para el espejo retrovisor del conductor: siéntate correctamente, mira al espejo y ajústalo para ver solo una mínima parte de la carrocería y el resto de la carretera. Así reduces puntos ciegos.
4. Ahora, el del lado del acompañante: si es manual, pide ayuda a alguien para ajustarlo mientras verificas desde tu posición que ves poco de la carrocería y más carretera.
5. Finalmente, el espejo retrovisor interior central: asegúrate de que la carga en el maletero no obstruya la visión. Ajústalo para ver toda la luna trasera solo moviendo los ojos, sin girar la cabeza.
6. Técnicamente, deben ofrecer estas capacidades de visión:
- Derecho: 20 metros hacia atrás y 4 metros de anchura.
- Izquierdo: 10 metros hacia atrás y 2,5 metros de anchura.
- Interior: 60 metros hacia atrás y 20 metros de anchura.
7. Con los tres espejos retrovisores bien ajustados y consultados constantemente, conducirás con mayor seguridad, anticipando maniobras y evitando colisiones.