Los rituales de cortejo buscan unir a dos personas rumbo al matrimonio. Explorar costumbres de diversas culturas y épocas ofrece una visión cautivadora sobre cómo se forman las familias.
El camino variado hacia el compromiso
La historia del cortejo combina rituales y negociaciones para forjar la relación más íntima: el matrimonio. Estos pasos son esenciales en culturas con roles de género definidos, permitiendo interacciones controladas con parejas potenciales. Generalmente, no parten del amor romántico, que se espera que florezca tras la boda.
¿Cortejo o noviazgo?
El cortejo implica cortejar y conocer a alguien con fines matrimoniales. El noviazgo, término más antiguo, es casual y no siempre culmina en compromiso. Incluye romance, gestos culturales y normas de género dictadas por tradiciones o religión.
Un ejemplo de cortejo arreglado en Indonesia
En comunidades musulmanas indonesias, el político Hidayat Nurwahid conoció a la divorciada Diana Abbas Thalid mediante un amigo común. Se reunieron tres veces en tres semanas antes de comprometerse. Diana comentó: "Quizás nos conozcamos mejor una vez casados".
Cortejo en la tribu Igbo
En muchas culturas, el matrimonio requiere negociaciones familiares intensas. En la tribu Igbo, un joven pide permiso a sus padres para cortejar a una mujer, iniciando verificaciones exhaustivas de carácter, familia, precio de la novia y finanzas. Las parejas se ven supervisadas, pero, como señala el Dr. Basden, "la palabra 'amor' en el sentido europeo no existe en igbo". Su conexión es profunda y duradera, más allá de lo superficial.
Cortejo romántico
Aunque no arreglado, el cortejo sigue reglas sociales, similar a una danza previa al matrimonio.
Cortejo en China
En China, salir con alguien implica considerar el matrimonio. Se presentan candidatos en grupos, con normas como el hombre pagando la cita (la mujer no ofrece) y evitando PDA, vista como íntima y privada.
Cortejo en Rusia
En Rusia tradicional, roles de género son estrictos: matrimonios jóvenes, hombres iniciando y siendo corteses con regalos, flores impares o atuendos formales para impresionar.
Cortejo en Filipinas
El hombre corteja con canciones, regalos y aprobación familiar. Si triunfa, avanzan al noviazgo y matrimonio. Hoy, persiste la iniciativa masculina y el rol familiar.
Establecer intenciones
Estos rituales declaran intenciones matrimoniales a la pareja, familia y comunidad, evolucionando con el tiempo y permitiendo iniciativa femenina en algunos casos.
- En Japón y Corea, mujeres regalan chocolates a sus intereses románticos.
- En Irlanda, mujeres solteras usan anillo claddagh con corazón hacia afuera; lo giran al comprometerse.
- Doncellas nórdicas llevaban vaina vacía; pretendientes insertaban cuchillos. En Inglaterra, entregaban guantes; la elegida los usaba.
- En China, conocer a la familia equivale a compromiso serio.
¿Una tradición en decadencia?
El sociólogo Daniel Cere observa que las citas reemplazan el cortejo global. Mujeres critican el materialismo (anillos, quién paga), pero conservadores y libros como The Rules reviven rituales con nuevas normas.
Comprender el cortejo
Más allá de controversias, el cortejo demuestra compromiso mutuo. El mejor ritual lleva a un matrimonio feliz y exitoso.