La intoxicación alimentaria es un problema frecuente. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), afecta a unos 48 millones de estadounidenses al año, casi el 15% de la población.
Aunque muchos casos ocurren por comidas fuera de casa mal preparadas, otros se deben a prácticas inadecuadas en el hogar. Puede creer que toma todas las precauciones, pero algunos hábitos cotidianos en la cocina podrían poner en riesgo a su familia.
¿Identifica alguno en su rutina? Aquí detallamos cinco hábitos perjudiciales que debe eliminar para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.
1. No lavarse las manos después de manipular residuos o carnes crudas
Lavarse las manos antes de cocinar es esencial, pero hacerlo durante el proceso es igual de importante. Si omite este paso tras tocar carnes crudas o desperdicios (para agilizar la cena), expone a su familia a bacterias nocivas en frutas, verduras y superficies. Esto favorece la contaminación cruzada.
Lávese las manos con jabón durante 20 segundos frecuentemente para reducir drásticamente el riesgo de intoxicación alimentaria en casa.
2. Secar los platos con paños de cocina
Los paños de cocina, usados para todo, se contaminan rápidamente con gérmenes, al igual que las esponjas si no se lavan a menudo.
Deje secar los platos al aire para evitar transferir bacterias de la toalla a los utensilios. Así reduce el estrés de la limpieza y minimiza riesgos. ¡Una solución simple y efectiva!
3. Llenar en exceso la nevera
Organizar la compra semanal en la nevera como un Tetris es satisfactorio, pero un refrigerador abarrotado impide la circulación de aire frío, permitiendo que algunos alimentos se estropeen sin notarlo y causen intoxicaciones.
Organice por grupos: mantenga carnes crudas envueltas en la parte inferior, revise la temperatura regularmente (idealmente 0-4°C) y deje espacio para el flujo de aire. Así preservará la frescura.
4. Almacenar sobras por más de 24 horas
Cocinar lleva tiempo, y desechar sobras duele, pero guardarlas más de 24 horas es riesgoso, especialmente carnes, aves y lácteos, que acumulan bacterias peligrosas.
Deseche sobras frías tras 24 horas o recalenéntelas bien (a más de 74°C) para consumirlas hasta 48 horas. Priorice la seguridad sobre el desperdicio.
5. Tomar atajos en la limpieza
La limpieza de la cocina es tediosa, pero saltarse el lavado de superficies, enjuague superficial o cambio de esponjas multiplica gérmenes (¡una esponja usada puede tener más que un inodoro!).
Limpie encimeras con agua jabonosa caliente o desinfectante tras cocinar. Lave a fondo cuchillos, utensilios y tablas usados con crudos. Cambie esponjas regularmente para eliminar bacterias.
Esta publicación fue escrita por Queensland Health. Para más información, visite nuestro sitio hermano, Ahora para amar.