Si detestas lavar platos a mano, especialmente con residuos pegados, estás en el lugar correcto. Aunque un lavavajillas facilita la tarea, algunos platos requieren atención manual. Recientemente, expertos revelaron un truco efectivo con un producto básico del hogar: el peróxido de hidrógeno.
Cómo usar peróxido de hidrógeno para limpiar platos
Ya sea una sartén quemada o una bandeja con restos de salmón, quitar la comida adherida puede ser un desafío. Remojar en agua jabonosa ayuda, pero frotar intensamente agota. Según expertos de The Kitchn, el peróxido de hidrógeno resuelve esto de forma eficaz.
Mezcle peróxido de hidrógeno (3% alimentario) con jabón para platos. "Cuando agregas peróxido al jabón para platos, se descompone en oxígeno y agua", explica Bailey Carson, jefa de limpieza de Handy a The Kitchn. "El agua jabonosa atrapa ese oxígeno, creando burbujas que hacen el jabón más espumoso y efectivo para desprender la suciedad".