El lavavajillas es un electrodoméstico indispensable en la cocina actual. Olvídate de lavar y secar a mano platos, vasos, ollas y sartenes después de cada comida.
Aunque es común en los hogares, muchos desconocen cómo cargarlo y usarlo correctamente. Hemos consultado a expertos para desmentir tres mitos habituales y revelar la manera correcta de apilar un lavavajillas.
Mito 1: Hay que enjuagar los platos antes
Enjuagar puede mejorar la limpieza, pero no es necesario. Basta con retirar restos grandes de comida, colocar los platos inmediatamente y iniciar el ciclo.
Estudios muestran que enjuagar previamente desperdicia hasta 10 galones de agua por carga. ¡Eso es un derroche innecesario!
Enjuaga solo si no usarás el lavavajillas por días o hay residuos abundantes como salsa de tomate, curry o aguacate. Un resto ligero permite que el detergente actúe. Limpia el aparato regularmente para evitar olores y acumulaciones.
Mito 2: Usar el lavavajillas sube la factura de energía
Depende del uso y eficiencia. Lavar a mano requiere calentar agua con electricidad y rellenar el fregadero varias veces para la misma cantidad de platos.
Elige modelos eficientes energéticamente para ahorrar en la factura y proteger el medio ambiente.
Mito 3: Solo lava cargas completas
En modelos antiguos sí, pero los modernos ofrecen "media carga" (estante medio o inferior) o ciclos rápidos para cargas pequeñas con suciedad ligera.
Cómo apilar correctamente un lavavajillas
Hay una forma óptima: deja espacios entre platos, ajusta las rejillas a la altura de los utensilios y asegura que el agua llegue a todas las superficies.