Mantener tu hogar fresco en verano y cálido en invierno es un reto común, especialmente sin reformas estructurales. Te compartimos 4 consejos simples y efectivos para controlar la temperatura de tus habitaciones al instante, basados en técnicas probadas de eficiencia energética.
Cerrar áreas específicas
Este es uno de los métodos más sencillos: ¡solo cierra la puerta! Concentra el aire frío o caliente en las zonas que usas. En casas de dos pisos, el piso inferior suele ser más fresco; cierra la puerta al superior para mantener el frío abajo. En invierno, cierra puertas para retener el calor en las habitaciones ocupadas.
Instala cortinas o persianas
Las cortinas y persianas no solo decoran, sino que aíslan eficazmente. El vidrio conduce el calor en verano y el frío en invierno. Actúan como barrera: bloquean los rayos solares y retienen el calor interior. Si no las tienes, son fáciles de instalar a bajo costo.
Opta por dispositivos portátiles
Los aires acondicionados de ciclo inverso son eficientes, pero caros y requieren permiso del propietario. Alternativas portátiles como ventiladores, calefactores o minisplits son igual de efectivos y accesibles. Encuentra ventiladores en diversos tamaños y precios. Modelos avanzados como el purificador Dyson Hot+Cool (disponible en Amazon, $544.99) enfrían y calientan. Los portátiles van desde compactos USB hasta unidades con ventana.
Bloquea las brechas
Como cerrar puertas o cortinas, sella huecos visibles, especialmente bajo las puertas, que causan corrientes. Usa bloqueadores como el MAGZO Under Door Draft Blocker (Amazon, $23.95) o una toalla enrollada.