No sería una celebración tradicional de Semana Santa sin bollos cruzados calientes recién horneados, ¿verdad? Elementos como las canastas, el conejo de Pascua, vestidos pastel, gominolas, huevos de Cadbury o Peeps son imprescindibles, pero estos panecillos clásicos elevan el festín a otro nivel.
Para muchos, incluido nuestro equipo de expertos en repostería tradicional, son indispensables en Viernes Santo. ¿Por qué? Te lo explicamos a continuación.
Cómo preparar bollos cruzados calientes
Las recetas tradicionales de hot cross buns incluyen harina, huevos, levadura, azúcar, mantequilla, leche en polvo, canela, nuez moscada y grosellas pasas (o pasas, pasas doradas, albaricoques secos). Opcionalmente, clavo, jugo de limón, frutas o ron.
Mezcla la fruta con la masa y amasa (con batidora, amasadora o a mano) hasta obtener una textura suave y elástica. Cubre y deja reposar 1 hora para que leve.
Divide en bolas del tamaño de 1/3 de taza. Deja levar nuevamente, pincela con mantequilla y huevo, y hornea a 190°C (375°F) por 20-25 minutos hasta dorar. Decora con cruces de glaseado o pasta una vez fríos.
Origen de los bollos cruzados calientes
La tradición se remonta a la Catedral de St. Albans (Hertfordshire, Inglaterra). Según la leyenda, el monje Thomas Rocliffe creó la receta en el siglo XIV y la repartió a los pobres cada Viernes Santo desde 1361.
Por qué se comen en Viernes Santo
Tradicionales en Reino Unido, Australia, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Sudáfrica y América, marcan el fin de la Cuaresma. La cruz simboliza la crucifixión de Jesús (glaseado en EE.UU., corte o pasta en Europa). Las especias (canela, nuez moscada, clavo) evocan las usadas en su embalsamamiento.
¿Son saludables los bollos cruzados calientes?
Estos dulces ricos en mantequilla, frutas confitadas y glaseado aportan 150-300 calorías por unidad, con carbohidratos refinados, azúcares y grasas saturadas. No ideales para dietas estrictas, pero disfrútalos con moderación: una porción pequeña, sin exceso de mantequilla o rellenos calóricos. Usa frutas secas naturales para una versión más ligera.
¿Son seguros para perros?
No. Las pasas y sultanas pueden causar insuficiencia renal en perros y gatos, con vómitos, diarrea y letargo, según expertos como Jennifer Dean de Webbox Natural. La nuez moscada contiene miristicina, tóxica en dosis altas, provocando alucinaciones, taquicardia o convulsiones. Manténlos alejados de tus mascotas.