Paso 1: Seleccione y compre remolachas
Una vez que su bebé haya probado una variedad de vegetales verdes y amarillos y tenga al menos 8 meses, introduzca la remolacha. Elija remolachas pequeñas, firmes, sin imperfecciones y con hojas frescas, no marchitas. La temporada óptima es de junio a octubre, aunque están disponibles todo el año. Una remolacha pequeña rinde unos 85 g de puré. Nota importante: Algunos pediatras recomiendan purés comerciales en lugar de caseros por los niveles de nitratos en remolachas frescas. Consulte siempre a su médico.

Paso 2: Lave y prepare las remolachas
Enjuague las remolachas bajo agua fría, retire las hojas y pela con un pelador. Córtelas en dados pequeños.

Paso 3: Cocine las remolachas
Herva agua en una olla mediana. Baje el fuego a simmer (burbujas suaves) y cueza los dados hasta que estén tiernos (10-15 minutos). Escurra y enjuague con agua fría 3 minutos para detener la cocción.

Paso 4: Tritúrelas en puré
Processe las remolachas cocidas en un procesador o licuadora hasta obtener una textura suave. Añada agua si necesita ajustar la consistencia. A partir de los 10 meses, cuando el bebé esté listo para alimentos con los dedos, ofrezca remolachas cocidas blandas en trozos pequeños.
Paso 5: Sirva el puré de remolacha
Deliciosa sola o combinada con otros alimentos. Pruebe mezclas con:

- Puré de manzana
- Pasas
- Patata dulce
- Patata
- Arroz integral
- Carne de vacuno
- Pollo
- Cerdo
- Pavo

Paso 6: Almacene el puré sobrante
Enfríe y guarde en la nevera en envases sin BPA hasta 3 días. Congele por hasta 3 meses y descongele en el refrigerador durante la noche.
Nota: Consulte siempre a su pediatra antes de introducir nuevos alimentos, especialmente si hay alergias. Algunos expertos desaconsejan purés caseros de remolacha, zanahoria o espinacas por nitratos elevados.
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