Una vez que tu bebé haya dominado el cereal de un solo grano, introduce purés de verduras nutritivas como los guisantes. Suaves y deliciosos, se pueden disfrutar solos o combinados con otras verduras e incluso yogur. Sigue estos pasos expertos para prepararlos de forma segura y saludable.
Paso 1: Seleccionar y comprar guisantes
Usa guisantes frescos o congelados. Compra frescos en primavera: elige vainas intactas de color verde brillante. Evita los enlatados por su alto contenido en sodio.
Paso 2: Lavar los guisantes
Si usas congelados, salta este paso. Para frescos, retíralos de la vaina, colócalos en un colador y enjuágalos con agua fría.
Paso 3: Cocinar los guisantes
Colócalos en una vaporera y cocina 3-5 minutos hasta que estén tiernos. Escúrrelos y enjuágalos con agua fría durante 3 minutos para detener la cocción.
Paso 4: Hacer puré o machacar los guisantes
Tritura en procesador o licuadora hasta obtener una textura suave, añadiendo agua si es necesario. Para bebés mayores de 10 meses, machaca con un tenedor para un puré más grueso.
Paso 5: Servir el puré de guisantes
Combínalo con ingredientes dulces como verduras o yogur. Prueba mezclas con:
- Patatas dulces
- Zanahorias
- Patatas russet
- Menta
- Yogur griego entero
- Salsa de queso con arroz
Paso 6: Refrigerar o congelar el puré sobrante
Enfría y guarda en recipientes sin BPA: hasta 3 días en nevera o 3 meses congelado. Descongela en el refrigerador durante la noche.