Como madre en crianza compartida, entrenadora y especialista certificada en divorcios, me apasiona ayudar a otras madres a navegar el divorcio con mayor confianza, una estrategia sólida y una perspectiva renovada. Sin embargo, he observado que muchas madres divorciadas albergan creencias y expectativas erróneas sobre el proceso que solo generan confusión innecesaria.
Al iniciar un divorcio con hijos pequeños, hay mucho en qué enfocarse. Aquí comparto lo que deseo que todos los padres supieran sobre el divorcio, el proceso y la vida posterior.
No eres una mala madre por divorciarte
Ya sea que hayas elegido este camino para alejarte de una relación tóxica, insegura o insatisfactoria, o no te quedara otra opción, divorciarte no te convierte en mala madre. Con el tiempo, el divorcio abre puertas a nuevas oportunidades y una vida más feliz. Y las madres felices generan hijos felices, siempre.
El divorcio no es un proceso que debas apresurar
Sí, el proceso es intimidante y cada email del abogado de tu ex puede ser estresante, pero escucha: no hay premios por el divorcio más rápido. Apresurarte lleva a decisiones emocionales en lugar de lógicas, lo que luego lamentarás. Respira, edúcate y toma tiempo. Las decisiones de divorcio son difíciles de revertir. Reflexiona antes de responder a cualquier propuesta.
Tu ex no cambiará solo porque el matrimonio terminó
Escucho a menudo: "¡No puedo esperar a no lidiar más con sus tonterías!". Si compartís hijos, la coparentalidad no lo transformará mágicamente. Al inicio, las tensiones persisten y las frustraciones aumentan. Habrá recordatorios de por qué terminaste, pero aprenderás a aceptarlo y a manejar la relación de forma efectiva.
No eres un bien dañado por tu divorcio
Esta mentalidad es tóxica y falsa. El divorcio no te daña: te transforma. Te humilla, revela áreas de mejora, ilumina tu fuerza y demuestra tu capacidad. No permitas que nadie te diga lo contrario.
Tus hijos estarán bien
No negaré que el divorcio y la coparentalidad afectarán a tus hijos en algún momento; todo gran cambio lo hace. Pero si sigues siendo la gran madre que eres, mantendrán su vínculo seguro contigo. Con orientación adecuada, aprenderán resiliencia y adaptabilidad.
Michelle Dempsey-Multack es madre, escritora, oradora, experta en marketing y apasionada defensora de las familias. Originaria de Nueva York, vive en Miami con su hija Bella, su esposo Spencer, su hijastra y un gato muy demandante. Adquiere su libro Mamás que siguen adelante: Consejos reales para superar el divorcio, la coparentalidad conflictiva y convertirte en tu mejor versión y reserva una sesión personalizada aquí.
