¿Qué tan joven es demasiado joven para someterse a cirugía plástica? Cuando una adolescente se siente avergonzada por sus senos inusualmente grandes o un niño pequeño por un chichón en la nariz, padres, cirujanos plásticos y los propios menores deben decidir: ¿es correcto operar?
Según la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos (ASPS), más de 326.000 menores de 18 años se sometieron a procedimientos cosméticos en 2004 para corregir rasgos que les generaban inseguridad. Pero, ¿es la cirugía plástica, con sus riesgos inherentes, la mejor solución para estos problemas comunes de la adolescencia? En ciertos casos, sí, afirma el Dr. Frederick Lukash, cirujano plástico de Nueva York con amplia experiencia en pacientes jóvenes afectados en su autoimagen.
No hay soluciones fáciles
Es raro encontrar adolescentes plenamente satisfechos con su rostro o figura. Las burlas de los compañeros agravan el problema, impulsando a muchos hacia una supuesta solución rápida para sus "defectos" corporales.
Sin embargo, la cirugía no es una salida fácil, advierte Lukash, quien desaconseja procedimientos cuando la dieta o el ejercicio podrían lograr resultados similares. "La cirugía plástica en adolescentes tiene un lugar específico, pero solo para la persona adecuada y por la razón correcta", explica. No justifica, por ejemplo, querer entrar en el equipo de porristas por muslos "demasiado gordos".
La ASPS recomienda que los padres evalúen estas preguntas para verificar si los motivos son válidos y si el adolescente está físicamente y mentalmente preparado:
- ¿Es el adolescente quien realmente desea el procedimiento? El apoyo parental es esencial, pero debe ser el joven quien se comprometa plenamente.
- ¿Es realista sobre los beneficios? Debe entender que la cirugía no resuelve todos los problemas de la vida y que los resultados son limitados.
- ¿Es lo suficientemente maduro para aceptar los riesgos? Necesita equilibrio emocional para decidir con criterio y tolerar la recuperación, que puede ser desafiante.
La decisión debe ser individualizada, según la condición física, estado emocional, necesidades y comprensión del paciente, señala Lukash.
¿Ahora o esperar?
Abigail, hija del Dr. Lukash, tenía 16 años al final de la secundaria, pero era lo suficientemente madura para decidir una rinoplastia. "No era una nariz horrible que provocara burlas, pero su forma me cohibía", relata la joven de ahora 20 años, que mantiene su forma con ejercicio. "Puedes perder peso o cambiar el peinado, pero mi nariz era algo inmutable que afectaba mi autoestima".
La rinoplastia es el procedimiento más solicitado por adolescentes y es adecuada para algunos, ya que la nariz alcanza su forma definitiva alrededor de los 13-14 años en niñas y 15-16 en niños.
Otros procedimientos apropiados para menores, con indicaciones correctas:
- Otoplastia (orejas de soplillo): Simple y viable desde los 5 años.
- Corrección de asimetría mamaria: Reduce el seno mayor, aumenta el menor o ambos.
- Corrección de ginecomastia: Para pechos masculinos agrandados persistentes y embarazosos.
Procedimientos que generalmente esperan a la adultez:
- Aumento de mamas: Los senos no están completamente desarrollados antes de los 18; los implantes salinos no están aprobados para menores.
- Liposución: El cuerpo cambia en la adolescencia; priorizar dieta y ejercicio.
- Reducción de senos: Esperar hasta los 18 para óptimos resultados, salvo casos extremos.
Decisión caso por caso
"No hay generalidades ni absolutos de 'bueno' o 'malo'", enfatiza el Dr. Lukash. Cada caso debe evaluarse para evitar cicatrices psicológicas a largo plazo.
Compara estos procedimientos cosméticos bien meditados con cirugías reconstructivas para defectos como labio leporino. "Todo es cirugía para mejorar la calidad de vida", concluye. "Ayudamos a que las personas se sientan mejor consigo mismas".