La temporada navideña trae fiestas inolvidables, pero también riesgos de resacas. Si buscas reducir el consumo de alcohol, azúcar y calorías sin renunciar al disfrute, la ciencia ofrece una solución probada: ¡bebe de copas de champán!
Un estudio publicado en Scientific Reports analizó cómo la forma del vaso influye en nuestro consumo. Investigadores de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, reclutaron a 200 participantes (estudiantes y personal, mitad mujeres) entre mayo y julio de 2018. Realizaron experimentos comparando sorbos de diferentes vasos mientras veían documentales de naturaleza.
En el primer ensayo, ofrecieron 330 ml de sidra de manzana gaseosa en vasos rectos o inclinados hacia afuera. Los participantes bebieron más despacio de los vasos inclinados, aunque no se halló impacto significativo en el volumen total.

En pruebas posteriores, con 165 ml de bebida de maracuyá sin gas en copas de champán o martini, los resultados fueron claros: las copas de champán llevaron a un consumo menor y más lento. Los expertos atribuyen esto al borde estrecho, que obliga a sorbos pequeños al fruncir los labios.